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LAS CARNEADAS UN POCO DE HISTORIA….

La manufacturación de chacinados (Carneadas) es una de las costumbres culinarias que los inmigrantes trajeron desde Europa. Esta tarea se realizaba para esta época del año, aprovechando las bajas temperaturas y requería del trabajo de los miembros de una o dos familias, generalmente unas quince personas que comenzaban con la carneada, que era el sacrificio de por lo menos un cerdo de unos 300 kilos, además de algún novillo. Desde el comienzo, cada uno iba tomando una responsabilidad: recoger la sangre del cerdo para hacer las morcillas, descuartizar los animales, en algunos casos preparar jamones, separar los recortes para bondiolas o pancetas, derretir la grasa para el chicharrón, moler la carne con una picadora, y mezclarla durante horas, condimentándola debidamente.

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Tradicional Carneada en zona rural de Las Vertientes

 

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Las carneadas se hacían durante los meses de invierno, unos días antes del elegido para la carneada, las mujeres, especialmente,  preparaban tortas, pastelitos, dulces, cremas caseras, lavaban las latas para depositar la grasa, se lavaban las verduras que se usaban para preparar las morcillas. Se invitaba a dos o tres vecinos, hombres y mujeres, especialmente si la carneada sería grande.
Según la costumbre de cada familia se faenaban un cerdo o dos de distintos Kilajes (100 Kg, 150, 200 Kg.).y un novillo.


De las carneadas se obtenían productos como: salames, salames de cuni o codeguines, bondiolas, pancetas y las muy apetecibles morcillas. Usando como condimentos sal, pimienta, nuez moscada. Algunas familias agregaban vino hervido con clavo de olor y ajo. Todos estos condimentos eran indispensables para todo embutido.
Una vez terminada la carneada, todos los embutidos se colgaban en una pieza bien seca y que tuviese buena ventilación para su secado definitivo. Después de veinte o veinticinco días el salame bueno se ponía en grasa para conservarlo todo el año.
Cuando se engordaba un animal para la faena familiar, se separaban los cerdos destinados a la carneada y se lo encerraban en un corral o chiquero para alimentarlos con maíz, trigo y a veces se usaba la semita ( subproducto del trigo).


Así se lo alimentaba durante dos o tres meses, una vez engordados se lo faenaba. Ya limpio y partido, se lo llevaba a un tablón donde se lo descuartizaba. Se elegía la carne, se acondicionaba el tocino para hacer los dados .En ese lapso, en la punta del tablón o mesa destinada a tal fin, estaban los pastelitos y manjares caseros, botellas d e grapa, caña fuerte, ginebra y para las mujeres la tradicional caña dulce. El mate, era infaltable mientras se trabajaba.
Todos los colonos para organizar la carneada, se fijaban en las fases de la luna, nunca se carneaba en luna nueva, ni cuarto creciente, sólo se hacía en cuatro menguante y luna llena.
La carneada familiar de los colonos era una fiesta. Se contaban hazañas, anécdotas, siempre salpicadas con alguna mentira o hazañas jamás creídas, se subestimaba la bondad de algún parroquiano bonachón y sin malicia, se aguantaba a los agrandados, que siempre lo suyo era lo mejor.
Lo más codiciados de las carneadas eran los tallarines caseros al medio día .Si se terminaba temprano, por la tarde se jugaba a las bochas. A la noche se comía el asado. Una parrillada grande con costillas del cerdo y unas tiras de chorizo siempre acompañadas por un vino tinto.
Después de la cena se jugaba al truco, otros interpretaban canciones piamontesas y se seguía mojando la garganta con una buena caña y siempre presente estaba entre los parroquianos la damajuana de diez litros de vino tinto. Todo coronaba el final de la carneada

Las carneadas se constituían en una fiesta que solía trasladarse de campo en campo ayudándose mutuamente entre vecinos para que a nadie le falte, por varios meses, una buena provisión de  estos manjares.
En la actualidad, los argentinos seguimos manteniendo esta tradición aunque en algunos casos el progreso y la tecnología a entrado para prolongar la vida útil  de estos productos sin dejar de tener el bouquet que nos dejaron nuestros abuelos.

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